Dorados en tiempos de casting

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La pasarela, el scouteo, el casting, las audiciones, o como pueda llamársele a la búsqueda de quien ocupe a fines de año el lugar de Saúl Rocha Trejo como titular de la Segunda Zona, sigue y, ya va en su cuarto posible. Los tres anteriores parecen descartados… aunque esto es Big Brother.

Como si se tratara de un show televisivo, el desfile no para y ahora el cuarto de la lista es Raúl Talamantes, también conocido como Rivelino, softbolero de toda la vida y quien, según se dice, rechazó la primera invitación a convertirse en jurisdiccional de la Segunda Zona, que le hizo el director del Instituto Municipal del Deporte, Orlando Villalobos, pero luego de reflexionar, comenzó a gustarle la idea, al grado de que ya se le considera como el que recibirá el respaldo municipal para que la Liga Estatal de Beisbol emita el nombramiento.

Talamantes es el tercero de los cuatro aspirantes, que proviene del Softbol, lo que ya ha comenzado a dar de qué hablar entre los beisboleros, que reclaman el derecho y piden que la decisión sea tomada por capacidad para resolver los problemas del Beisbol y no por amiguismos ni compadrazgos que tanto daño siguen haciendo al deporte en general.

Del deporte de la “pelota blanda” aspiraron primero Luis Bustamante e Iván García. Después se supo que ya estaba todo arreglado entre Liga y Municipio para que fuera el ex presidente de Dorados LMB, Mario Rodríguez. Por diferentes motivos, uno a uno se han ido descartando.

Aquí lo reprobable no es la cantidad de quienes van mencionando para titular de la Zona Chihuahua, sino el hecho de que ninguno ha buscado esa función. Ninguno ha presentado un proyecto para el rescate del maltrecho Beisbol y del equipo Dorados LEB. A los cuatro se les ofreció esa oportunidad y, al menos dos, se hicieron del rogar.

¿Qué puede esperarse de alguien al que le llega de rebote una responsabilidad tan importante y en una situación de urgencia, como es el caso de la Segunda Zona?

En año electoral, el 2018, Dorados debe ser lo suficientemente efectivo para hacer ganar votos al partido en el poder, eso tiene cierta lógica, pero ninguna justificación. El Beisbol ya no aguanta mas manoseo político. Seis años debieron ser suficientes, pero la voracidad del poder llevó al equipo capitalino a tener los dos peores años en la historia y al menos un par de decepciones más para su afición.


El político tiene la capacidad de recomponerse, de olvidar sus malas acciones, sus transas y aus daños, aprovechando la corta memoria del electorado y, en el caso del Beisbol, de la afición que vuelve a creer en que “ahora sí” habrá buenos resultados.

Si el casting continúa, sin proyecto de por medio, con sólo la intención de colocar “al compa del soft”, o de otro lado, no podemos ser optimistas de que Dorados vaya más allá de ese quinto lugar de grupo y octavo general.

Y mientras el manoseo político sea la constante, tampoco se puede esperar que Dorados deje de ser la burla en el estado, por sus pésimas decisiones y peores resultados.